La gastronomía italiana, reconocida por su calidad, tradición y profundo valor cultural, se enfrenta a un reto cada vez mayor: el fenómeno del Italian Sounding. Esta práctica utiliza nombres, símbolos, colores o referencias asociados a Italia para comercializar productos que no son de origen italiano ni respetan los métodos tradicionales de producción, lo que genera confusión entre los consumidores y perjudica a los productores auténticos.
«El Italian Sounding no es una cuestión menor ni una simple confusión comercial. Es una práctica que afecta a la transparencia del mercado, debilita la confianza del consumidor y pone en peligro tradiciones que forman parte del patrimonio cultural de Italia y del mundo», declaró Alberto Colella, embajador de Italia en Costa Rica.
El Financiero ha publicado un artículo sobre este tema.