1.La realidad socioeconómica de Costa Rica es compleja: bastante problemática si se analiza según parámetros europeos, pero claramente positiva si se contextualiza en el marco centroamericano.
El país se caracteriza por una economía de pequeña escala, abierta y fuertemente orientada a la atracción de inversiones extranjeras, además de estar integrada en los mercados internacionales gracias a una amplia red de acuerdos de libre comercio. Costa Rica es miembro de la Organización Mundial del Comercio desde su fundación, participa en el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y, desde 2021, forma parte de la OCDE como su 38.º miembro, siendo el único país de la región centroamericana que ha alcanzado dicho hito.
En los últimos años la economía ha mostrado un crecimiento sostenido, con un PIB que actualmente ha alcanzado aproximadamente 99.000 millones de euros, frente a los 91.000 millones de 2025, acompañado por una mejora de los indicadores de empleo, con una tasa de desempleo en descenso hasta el 6,7 % en 2025, frente al 7,6 % de 2024, para luego situarse en el 7,2 % en 2026.
No obstante, persisten algunas críticas estructurales, entre ellas la fuerte dependencia de los mercados exteriores para el comercio y las inversiones, lo que expone al país a choques internacionales, y el nivel de la deuda pública, a pesar de una caída hasta alrededor del 60 % del PIB en 2025, que actualmente ha bajado al 59 %.
2. La cooperación económica entre Costa Rica e Italia se mantiene sólida y en progresivo crecimiento.
En 2025 el intercambio comercial alcanzó los 516 millones de euros, en aumento respecto a los 485 millones de 2024, 464 millones de 2023 y 463 millones de 2022. Ese mismo año, Italia se situó como el 17.º mercado de destino de las exportaciones costarricenses, con una cuota del 0,7 %, y como el 13.º proveedor del país, con una cuota del 1,2 %. Desde la perspectiva italiana, Costa Rica representa el 99.º mercado de destino de las exportaciones, con una cuota del 0,04 %, y es el 90.º proveedor, con una cuota del 0,05 %. En términos comparativos, Italia mantiene una posición intermedia entre los principales socios europeos: en 2025 su cuota de mercado en Costa Rica, del 1,16 %, es superior a la del Reino Unido y Francia, pero inferior a la de Alemania y España.
El análisis de la serie histórica confirma además una dinámica consolidada, en la que Italia importa de Costa Rica más de lo que exporta, generando un saldo comercial negativo, aunque en progresiva reducción, de –36 millones de euros en 2025.
3. La estructura por mercancías del intercambio muestra una marcada asimetría. Las importaciones italianas desde Costa Rica están fuertemente concentradas en productos agrícolas, de silvicultura y pesca, que representan alrededor del 88 % del total, seguidos a distancia por productos alimentarios y otras categorías residuales. En cambio, las exportaciones italianas hacia Costa Rica resultan mucho más diversificadas e incluyen principalmente maquinaria y aparatos, que constituyen la partida predominante con alrededor del 35 %, seguidos por productos de caucho y plástico, productos alimentarios, sustancias químicas y aparatos eléctricos. En cuanto a las inversiones, el stock de inversiones directas extranjeras italianas en Costa Rica alcanzó los 348 millones de euros en 2024, mientras que las inversiones costarricenses en Italia se sitúan en torno a los 17 millones de euros.
A nivel general, Costa Rica sigue atrayendo importantes flujos de inversión extranjera, con valores estimados superiores a 5.600 millones de dólares en 2025.
La presencia empresarial italiana en el país resulta consolidada y diversificada. Se contabilizan alrededor de 38 empresas italianas activas, mayoritariamente en los sectores de la construcción, la maquinaria y la agroindustria, que emplean en conjunto aproximadamente 93 trabajadores y generan una facturación de alrededor de 13 millones de euros. A estas se suma la presencia de importantes grupos italianos ya operativos en Costa Rica, entre ellos Orsero, Enel Green Power, Gualapack, Prysmian y Telespazio, lo que evidencia el creciente interés estratégico de Italia hacia este mercado.