Superada la dificultad de los años 1847-1849 causada por el bajo costo del grano, Costa Rica se vio envuelta por la crisis de 1854, de la que fue protagonista el mercenario estadounidense William Walker, quien había desatado una verdadera guerra. Su intento era esclavizar las regiones centroamericanas, en particular el sur de Nicaragua y el norte de Costa Rica, para poder realizar un canal interoceánico con vocación comercial. El entonces presidente de Costa Rica, Juan Rafael Mora (1849-1859), intentó hacer todo lo posible para expulsar al invasor y constituyó un ejército de hombres entre cuyas filas había campesinos y artesanos que obtuvieron la victoria en Santa Rosa (Guanacaste) en 1856, seguida ese mismo año de la derrota en la batalla de Rivas, a la que participó un valiente combatiente italiano, Giovanni Leggero, quien se distinguió por su valentía, tanto que el propio Walker lo definió como “valiente cañonero italiano”.
La figura de Giovanni Leggero (cuyo verdadero nombre era Giovanni Battista Culiolo) está ligada al personaje de Garibaldi, héroe de los dos mundos, conocido por sus hazañas en Europa y en el sur de América. Leggero había participado en la defensa de la República romana de 1849 y después se convirtió en protagonista de la fuga de Garibaldi y de la esposa de este, Anita. Ella murió durante el viaje, y al dejar a Garibaldi en la desesperación, este puso en riesgo su propia vida, convencido de no querer abandonarla. A tal efecto, se habría instado a Leggero a poner a salvo a Garibaldi con una frase que se recuerda como: “Capitán, por vuestros hijos, por Italia”.
Trasladado a Costa Rica, Leggero participó en la batalla de Rivas de 1856, en la que resultó gravemente herido y perdió un brazo. Fue nombrado guarda de aduanas en Puntarenas con un salario de 30 pesos mensuales. En una carta dirigida al cónsul de Costa Rica en Génova, cuenta que trabajó durante cuatro años, hasta septiembre de 1860, época en la que se vio obligado a abandonar el país y refugiarse en Italia. Por ello, solicitó al cónsul el pago del salario que decía haber recibido solo en una cuarta parte.